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Durante la presente semana se ha llevado a cabo un nuevo Barómetro de la gA. En esta ocasión, se ha centrado en la evolución de los contratos temporales existentes antes de la reforma laboral, así como sobre la situación económica y financiera de los pequeños y medianos negocios. El 57% de los contratos temporales preexistentes a la reforma laboral han sido convertidos en contratos fijos. El 14% se han transformado en fijos discontinuos, el 8% en fijos a tiempo parcial, un 10% han desaparecido sin renovar ni sustituir al trabajador y un 11% se han mantenido como contratos temporales, dentro de las excepciones que contempla la norma aprobada.

En opinión de Fernando Jesús Santiago Ollero, presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos, «no queda claro que los objetivos previstos se hayan alcanzado, pues el uso de figuras como los contratos fijos a tiempo parcial y los fijos discontinuos pueden seguir enmascarando una cierta situación de precariedad, provocada por las exigentes condiciones actuales, y probablemente responde a las necesidades reales del negocio y a su estado actual».

«Si ampliaba los plazos de mi ICO Covid me declararían dudoso y no me iban a seguir apoyando con nueva financiación»

El 25% de los pequeños y medianos negocios cuentan con un ICO Covid. De ellos, el 85% han contado con trabas por parte de los bancos para ampliar los plazos de amortización recogidos en el Código de Buenas Prácticas. «Hace apenas 2 semanas, un gran banco me informaba que si quería ampliar los plazos de mis ICO Covid debía ser consciente de que me iban a considerar dudoso y no iban a seguir apoyándome con nueva financiación. Además, me indicaron que de carencia nada, que el banco estaba como loco por recuperar cuanto antes el principal, pues se temían una marcha atrás en los avales como ocurrió hace unos años, durante la crisis financiera».

Según el Barómetro de la gA, el 40% de los pequeños y medianos negocios han cerrado con pérdidas el primer semestre de 2022. El Barómetro insiste en que más de 700.000 pymes tienen serios problemas de liquidez. En estos momentos están en quiebra técnica unas 90.000 empresas. «Antes del verano ya informábamos que más de 100.000 pequeños negocios estaban en esta situación. Según recientes informaciones, en agosto habrían desaparecido 20.000. Nuestro Barómetro señala que ahora son 90.000 negocios los que están en situación crítica. Pero, además, 250.000 pequeños y medianos negocios están en serio peligro de desaparecer si no se toman medidas que les ayuden a superar su situación de iliquidez y de falta de rentabilidad actual», semana Santiago.

En septiembre del año pasado, el Barómetro revelaba que, de seguir en estas condiciones, un 18% de los pequeños negocios podrían «salirse del sistema». Un año después, el Barómetro asegura que un 10% de estos pequeños negocios han tomado el camino de la economía informal. El presidente de los gA asegura que «si no se facilita financiación, no llegan ayudas directas que compensen el déficit de ingresos que aún tienen muchos negocios, si los costes siguen creciendo, si las condiciones laborales siguen siendo difíciles, no es de extrañar que muchos de esos pequeños y medianos negocios haya decidido salirse de las líneas de obligado cumplimiento». «No soy nada partidario de esta situación, por lo que le pido a nuestros gobernantes que habiliten mecanismos que permitan recuperarse a los negocios, que les den oxígeno, que les bajen los impuestos y, así las cosas, que sea duro con el que no cumpla», remata Santiago.

El 90% de los gestores administrativos consideran que la situación va a empeorar en los próximos meses y eso afectará negativamente a los negocios. «La situación no es fácil, aún tenemos incertidumbres serias, pero cada vez las cosas ciertas son peores: inflación, tipos de interés, consumo, falta de liquidez, desabastecimiento de materias primas… no se trata de generar miedo, se trata de que se sea consciente de la situación y se tomen las medidas que tocan en este momento; facilitar liquidez, deflactar los impuestos, revisar el IVA de algunos productos, buscar soluciones alternativas a los altos costes de la energía, reducir la presión de los seguros sociales y flexibilizar el mercado de trabajo en la medida de lo posible, en lugar de volver a la carga con la subida del SMI», comenta el presidente del Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos.

«En la pirámide invertida de riesgo de los distintos estamentos, abajo del todo encontramos a los autónomos y pequeños empresarios, con un alto riesgo de desaparecer»

Fernando Santiago indica que «la subida del SMI solo afecta al pequeño y mediano negocio. Y no presiona solo sobre el sueldo del que menos cobra, pues la subida de éste supone un efecto dominó con los que cobran algo más, que precisarán una subida adicional para no igualarse al ´recién entrado´». «SI construimos una pirámide del riesgo de los distintos estamentos, en la parte alta de la pirámide están las grandes empresas, multinacionales y grandes fortunas, con el riesgo más bajo. En el escalón de abajo están los funcionarios y los políticos. Más abajo se encuentran los trabajadores de las grandes empresas y las multinacionales. Por debajo están los trabajadores de los pequeños y medianos negocios y los pensionistas. Y abajo del todo están los empresarios y autónomos, dueños de pequeños y medianos negocios. Los problemas están empezando a ascender en la pirámide, y podría afectar próximamente a las grandes empresas y a las multinacionales», afirma Santiago.

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